Preguntas frecuentes

¿Por qué mi ubicación IP está mal?

La geolocalización por IP no usa GPS, sino datos de enrutamiento de red. En la práctica, muestra el punto desde el que tu proveedor de internet enruta el tráfico, que muchas veces es un nodo regional situado en otra ciudad. A nivel de país suele acertar, pero la ciudad es más bien una aproximación, y en conexiones móviles o de empresa la precisión suele ser todavía menor.

¿Por qué mi dirección IP cambia constantemente?

La mayoría de conexiones domésticas usan direcciones dinámicas, lo que significa que tu ISP te asigna una dirección diferente periódicamente en lugar de fijarte una permanentemente. Para cambiarla, normalmente basta con reiniciar el router, esperar a que el ISP actualice la conexión o conectarte a otra red.

¿Mi dirección IP es igual en todos mis dispositivos?

Todos los dispositivos de tu red comparten la misma dirección IP pública, pero cada uno tiene su propia IP privada. Cuando cambias a datos móviles en teléfonos y tabletas, tu dispositivo deja la red Wi-Fi y obtiene una dirección pública diferente de tu operador.

¿Puede alguien hackear mi dispositivo si sabe mi dirección IP?

Por sí sola, no. Tu router suele bloquear las conexiones entrantes no solicitadas, así que no deja nada expuesto a lo que otros puedan conectarse. El riesgo más realista es que alguien vea tu ubicación aproximada o, en el caso de los gamers, que pueda lanzarte un ataque DDoS. Si has abierto algún puerto manualmente, eso sí es una excepción y conviene asegurarlo bien.

¿Puede alguien averiguar mi dirección física a partir de mi IP?

No. Una dirección IP identifica la red desde la que te conectas, no a un edificio concreto. Un detector de IP ofrece una aproximación general del área geográfica, pero no una ubicación exacta. El único que puede vincular esa IP con tu cuenta es tu proveedor de internet. Esa información no suele hacerse pública salvo por orden judicial o por una brecha de seguridad.